martes, 26 de abril de 2016

Mi mutante: Principita

Principita  era una joven adolescente.

Había estado arropada en su mundo de certezas,pero, de repente, inesperadamente, algo había cambiado...Al principio, era casi un rumor imperceptible, un leve eco ,llegado del interior de la tierra.Parecía que la tierra se lamentara. Siempre había tenido ese don. ¡Oía los lamentos de la tierra!
 Lo había notado el día que , al salir de la ciudad,  descubrió unas amapolas nacidas en el bordillo de una autopista, volcadas gimnásticamente hacia la derecha, buscando el sol. Entonces, lo supo con una contundencia tal, que hasta sintió mareos. 
Su madre, amante de El principito de Saint Exupéry, siempre soñó con tener una hija que pudiera cambiar el mundo y domesticarlo, amándolo. Por eso, en cuanto se quedó embarazada, decidió el nombre de su hija.
Principita había rechazado ese nombre con todas sus fuerzas. Desde el colegio, pasando por el instituto, todos sus compañeras le hacían la típica gracia.
 "-¿Principita?- se burlaban; será princesita. Es que tus padres no saben hablar".
Además, no ayudaba mucho tener una marca en la mejilla izquierda de la cara. 
"- Principita, ¡te hizo la marca un dragón!".

En cuanto cumplió 10 años ,tomó dos importantes decisiones:

1) Se dejaría el pelo largo para taparse la cicatriz de su mejilla.

2) Se cambiaría su nombre por el de Principia.

Cuando vino a Madrid desde un pueblo de Ávila, ya siempre se presentaba como Principia. 

En el instituto, conoció a Meryem y Omar. Se hicieron amigos el día que visitaron el hayedo de Montejo. A la hora de la comida, se alejaron del resto y se tumbaron a escuchar el rumor del viento entre los árboles y a inventar canciones con el ritmo que les sugerían. Ellos también se sentían apegados a la Tierra. Echaban de menos sus pueblos marroquíes y habían cambiado sus vidas  al venir a España hacía un año.

Había cumplido 16 años.Principia se propuso comenzar a aprovechar su don también para los humanos. Si podía sentir el comienzo de una nueva vida, si podía enternecerse al notar crecer la hierba, ¿podría también entender por qué sus compañeros, su familia, sus profesores ocultaban sus miedos, tapaban sus cicatrices , corrían de un lugar a otro? 
Sabía que algo estaba muriéndose para transformarse , notaba cambios en el mundo que, aunque nadie parecía querer admitir, la llevaban a permanecer en un estado de continua  alerta a las llamadas de la Tierra.¿Cómo desde lo vulnerable llegar a la fortaleza ? ¿Cómo morir para nacer de nuevo?







martes, 19 de abril de 2016

Reto. Unidad 1. Poema

Defensa de la Alegria. Serrat. Mario Benedetti
Defender la alegría como una trinchera
Defenderla del caos y de las pesadillas.
De la ajada miseria y de los miserables
De las ausencias breves
y las definitivas.
Defender la alegría como un atributo
Defenderla del pasmo y de las anestesias.
De los pocos neutrales y los muchos neutrones
De los graves diagnósticos y de las escopetas.
Defender la alegría como un estandarte
Defenderla del rayo y  la melancolía
De los males endémicos y de los académicos
Del rufián caballero y del oportunista.
Defender la alegría como una certidumbre
Defenderla a pesar de dios y de la muerte
De los parcos suicidas y de los homicidas
Y del dolor de estar absurdamente alegres
Defender la alegría como algo inevitable
Defenderla del mar y las lágrimas tibias
De las buenas costumbres y de los apellidos
Del azar y también
También de la alegría.

y ¿qué es ´se yo de la Educación Expandida?

Acabo de incorporarme a este grupo.
Buceo en busca del conocimiento que lleve a la felicidad y fraternidad de los seres humanos. Avanzo, retrocedo, tropiezo...pero sigo incansable. Veo una caja de cartón e imagino un marco para fotos de la exposición que haré con mis chicos, veo unas bolsas de basura y pienso en esas lanchas de refugiados esparcidas en Mólibos , en el norte de Lesbos... ¿dónde acaba mi aula? En esa playa que me provoca una reacción de rabia que tengo que transmitir a mis alumnos, en los grafittis con faltas de ortografía que fotografío para mis clases, en los tuits concentrados , que me llevan a comparar las letras con hormigas dispuestas en fila en busca de sentido...

Presentación

Me pedís que me presente y presente mi trabajo docente. Soy Marta Nieto Caro, profesora de Secundaria, licenciada en Filología Hispánica que sigue pensando que le queda tanto por aprender y tanto sigue buscando y buscándose en la pedagogía como medio de conocer a los humanos y conocerme a mí misma.
Llevo 27 años de experiencia, pero ¿me siento más segura? ¿sé dar clase mejor que al comienzo? No lo sé, habría que preguntar a mis alumnos y a ellos poca gente les pregunta y, menos ahora, con la LOMCE.
Lo que sí sé ahora es que enseñar no es sólo lo que sucede en el espacio cerrado de mi aula; es compartir, amar, buscar...También sé que mi aula puede ser una ventana a mundos desconocidos para mis alumnos parleños.

¿Qué os puedo enseñar de lo que hago? A ver de hace unos años...